Yo no tengo filosofía, tengo sentidos. Si hablo de naturaleza, no es porque yo sepa lo que es, sino porque la amo, y la amo por eso, porque quien ama no sabe nunca lo que ama, ni sabe por qué ama, ni qué cosa sea amar… (Fernando Pessoa)
Las oigo más cercanas, sagradas sinfonías del tiempo.
Con una idea: que somos seres inmortales,
caídos en la oscuridad, pobres condenados
por los siglos de los siglos hasta curar completamente.
Mirando el horizonte, un aire de infinito me conmueve.
También a veces la clara insidia de la luna
dentro de la noche me hace revivir en aparente inutilidad
en este mar de confusiones.
Y somos ángeles caídos en el planeta Tierra,
sin memoria de donde venimos,
hasta curar completamente.
AUDIO: Intérprete: Franco Battiato Tema: Sagradas sinfonías del tiempo Álbum:Como un camello en un canalón (1991)
A veces cae desvanecida en el lugar más insospechado y se queda muerta, quizás porque se sorprende demasiado ante lo inesperado. Una noche, en la orilla de la playa, volvió a desvanecerse no sin antes pedirme que le hiciera una foto. Puede que le guste verse al despertar del sueño eterno, porque ella siempre acaba despertando.
Según palabras de su autor, el botánico Patrick Blanc, el jardín es “potencialmente inmortal”. La idea es que las plantas no sean sustituidas.
Se puede ver en la plaza del Caixa Forum Madrid.
Ha pasado el verano con sus olas de calor que, desde luego, se aguantan mejor cerca del mar. Pero este verano no nos hemos quejado de las temperaturas, de los mosquitos, de los turistas, de las playas llenas de medusas; este verano hemos disfrutado del tiempo libre y lo hemos reciclado casi todo. Así que, gracias P.J., por tu guitarra, tus flores y tu sonrisa; gracias R. por tu cámara de vídeo, tu plan B en estas playas y paisajes, las miles de horas de conversación, tu incondicional apoyo; gracias E. por ser mi tercera hermana y yo tu cuarto hermano, con todo lo que eso significa para mí; gracias R. por el apoyo en los momentos más difíciles, y por todo lo que compartiremos en lo sucesivo; gracias L., cuánto te quiero, porque tú si que vales y no sé qué haría sin ti; gracias P. por el duro trabajo y la incondicional ayuda en esta web, y por hacerme sentirme muy orgulloso de ser quien soy para ti; gracias S., porque después de un año seguimos hablando como el primer día en que nos conocimos, alegres de sabernos cerca a pesar de la distancia; gracias P. por ser mi médico particular y mi compañero de cines y senderos; gracias L., por la magia; gracias J.C., por subir a los cielos mi autoestima; gracias F. por abrirme los ojos a la realidad y elevar mi consciencia del mundo sin tú saberlo; gracias J. por la piel y el efímero amor en inglés; gracias A. porque contigo se abrió un nuevo mundo hace ahora un año y sigues estando, cada día más cerca; gracias familia, por quererme y ayudarme tanto, por las conversaciones y el inamovible punto de apoyo que representáis en mi vida; y, por supuesto, gracias a todos los demás por las más de cuatrocientas visitas que hacéis diariamente a esta Casa Giratoria desde los rincones más insospechados del mundo. Os quiero. ¡Feliz otoño a todos!
AUDIO: Intérprete: Facto Delafé y las Flores Azules Tema: La fuerza Álbum:vs. El monstruo de las Ramblas (2005)
Pues eso, ¡que este blog ha cumplido 3 años ya! Es resto lo dice el título.
Gracias mil a tod@s por haber estado, estar o seguir estando ahí, al otro lado, haciendo de esta casa vuestra casa.
Un cumpleaños discreto, que no estamos para lanzar cohetes, aún…
Hoy, 7 de febrero, hace dos años que La Casa Giratoria es un compendio de imágenes, música, pensamientos y anotaciones, esto es, un proyecto personal.
Son dos años ya… más los que llevaba… más los que continuará…
La Casa Giratoria recibe una media de novecientas visitas diarias que llenan de vida sus estancias, además de todos los mensajes, correos, comentarios y enlaces.
Lo que nos apetece es un cumpleaños tranquilo y reposado, reflexivo quizás, acerca de lo que significan estos dos años de mantenimiento de este espacio y de lo que nos deparará el futuro.
Gracias mil a todos y todas por seguir al otro lado. Desde aquí, velaremos por que esta ventana se mantenga abierta.