Yo no tengo filosofía, tengo sentidos. Si hablo de naturaleza, no es porque yo sepa lo que es, sino porque la amo, y la amo por eso, porque quien ama no sabe nunca lo que ama, ni sabe por qué ama, ni qué cosa sea amar… (Fernando Pessoa)
Cuando le hice esta foto no me percaté, pero al día siguiente, al verla en grande en la pantalla de mi ordenador me pregunté: ¿quién es esta persona? ¿es realmente quien creo que es, aquella que me sonreía al otro lado del objetivo?
En verdad, este retrato no guarda relación con la realidad, pero si vierais sus ojos, si los vierais comprenderíais que por mucho que una imagen pueda transformar un rostro original, hay cosas que no admiten discusión. Mientras le hacía las fotos, sonaba esta canción que le encanta, y a mí también.
AUDIO: Intérprete: La Buena Vida Tema: Magnesia Álbum:Magnesia EP (1995)
Recuerdo estar frente al hotel Roma, donde me alojé la primera vez que visité Lisboa, casi de niño. Durante mi última visita a la ciudad, sin embargo, no me fijé tanto en el hotel como en una escultura que no habitaba en mis recuerdos, la que peina el viento junto al andén de trenes, en Areeiro.
Mientras dábamos una vuelta por la ciudad en el 28 (mítico tranvía del casco histórico de Lisboa), aparecieron estas siluetas enigmáticas. Por supuesto, no podía mostrar sus rostros, así que el contraluz vino que ni pintado para obtener esta toma.
Siempre quise escribir un diario, el típico diario personal donde alguien escribe sobre sí mismo sin pudor ni omisiones. El temor a que este cuaderno fuese encontrado y leído por alguien, sin yo saberlo, me hizo desistir de cada una de mis intenciones para llevarlo a cabo. Sin embargo hay otras vías para poder escribir. Un diario es cuestión de empezar y no parar, sin pensar en nada más. Así que allá voy.
No me acuerdo de mi pasado, soy amnésico, y por eso tengo la imperiosa necesidad de reflejar aquí todo cuanto ocurre en mi mundo para que quede constancia antes de que lo olvide.
Este es mi cuaderno público, para todos aquellos que gusten de inmiscuirse en las vidas de los demás y para mí mismo, por supuesto. Supero el temor a que este cuaderno sea encontrado de una forma tan fácil como efectiva: publicándolo. Así no hay temor, porque ya sé que siempre habrá alguien que leerá todo cuanto quede aquí reflejado.
Un solo pero: sigo teniendo debilidad por el cuaderno en papel, el tacto de sus hojas, el leve sonido del lápiz deslizándose, y siempre habrá páginas escritas únicamente para ser guardadas, a modo de catarsis. Nadie es perfecto. Además, ¿cómo expresar con palabras aquello que únicamente se puede apreciar con los sentidos? El intento de hacerlo queda guardado en las entrañas de mi libro de almohada.
AUDIO: Intérprete: Wim Mertens Tema: Words on the page Álbum:Motives for writing (1989)
En esta calle me sentí feliz, caminando hacia un magnífico parque de estilo japonés. Recorriendo sus aceras dejaba atrás todo recuerdo pasado y divisaba el futuro con una mirada nueva y límpia, llena de posibilidades. Hoy recuerdo ese momento en el que, mirando al suelo, enfoqué con mi cámara fotográfica los adoquines que pisaba y capté el momento para no olvidarlo. Y es que hoy he vuelto a sentir algo indescriptíblemente emocionante.
En mi querida Lisboa, ciudad de luz blanca donde siempre es un placer regresar, el parque Eduardo VII se queda sin hojas durante el invierno. Día tras día sus árboles se van desprendiendo de ellas, ininterrumpidamente, mientras lo atravieso caminando despacio, invadido por una dulce saudade, feliz de estar de vuelta.
Recuerdo ahora una canción de Pablo Guerrero que es la responsable de que hace muchos, muchísimos años, naciese mi empeño en conocer la ciudad. ¡Quién me iba a decir que por tercera vez volvería a recorrer sus calles! Y habrá una cuarta, porque a las cosas que verdaderamente merecen la pena hay que cuidarlas, retomarlas, amarlas profundamente.
Allí hemos sabido naufragar a la perfección, sólo allí era posible esta vez.
AUDIO: Intérprete: Pablo Guerrero Tema: Duerme Lisboa Álbum:Toda la vida es ahora (1992)
Sin rumbo conduzco mi coche, recorriendo ciudades y lejanos parajes, con el sol calentando mi cara a través de las lunas y la música invadiendo mi peregrinaje. Suena un tema del grupo Love, Alone again or, psicodelia de finales de los sesenta para despertar mentes adormecidas y corazones atormentados. Conduzco sin esperar nada, sin buscar nada, y me pierdo levemente cuando los caminos tocan a su fin. El mundo no está ahí para mí, pero yo disfruto de cada detalle que salta ante mis sentidos. Me muevo por lugares en los que ya estuve y los reciclo como nuevos, desconocidos e inexplorados. Me gusta esa sensación.
AUDIO: Intérprete: Love Tema: Alone again or Álbum:Forever changes (1967)
Playa Negrete, en el Parque Regional de Calblanque, Monte de las Cenizas y Peña del Águila, a primeras horas de la mañana. Dan ganas de no seguir andando, para respetar el peinado que con tanto esmero le ha hecho el viento a la arena durante la noche.