Yo no tengo filosofía, tengo sentidos. Si hablo de naturaleza, no es porque yo sepa lo que es, sino porque la amo, y la amo por eso, porque quien ama no sabe nunca lo que ama, ni sabe por qué ama, ni qué cosa sea amar… (Fernando Pessoa)
Cuando lo que tenemos alrededor sabe a poco o simplemente se acaba, unos deciden sentarse y hallar el porqué de esa nueva situación; otros optan por armarse de valor, dejar sus miedos atrás y salir en busca de nuevas sensaciones. Un simple paso puede ser el comienzo de un gran hallazgo.
(Reflexión de autor anónimo leída en Internet)
AUDIO: Intérprete: Bebel Gilberto Tema: So nice (Summer samba) Álbum:Tamto tempo (2000)
De la piel para dentro empieza mi exclusiva jurisdicción. Elijo yo aquello que puede o no cruzar esa frontera. Soy un estado soberano, y las lindes de mi piel me resultan mucho más sagradas que los confines políticos de cualquier país.
(Anónimo contemporáneo)
AUDIO: Intérprete: Mil dolores pequeños Tema: De la piel pa’dentro mando yo Álbum:EP, Por Caridad (1995)
He recibido un correo electrónico en respuesta al post anterior. Se titula “Catarsis 2″ y es, si cabe, más duro, más intenso, más desgarrador. El texto venía acompañado de una canción y he decidido que todo quede aquí reflejado. No son mis palabras, mas me han tocado una de mis fibras más internas. Tampoco mostraré el nombre de su remitente, pero me permito la osadía de publicarlo, a modo de exorcismo, para que deseche de sí todo aquello que está expresando. Tremendo. Una verdadera catarsis.
Tengo los huesos rotos
de demonios
120000 ruidos de fondo
cargados de electricidad
llévame donde todo arde
y aráñame un adiós
que circule de noche y sin frenos
llévame donde hay cristales rotos
y agárrame
hasta que vomite todos los trozos
(de mi corazón)
no queda más que hielo y moho
en el frigorífico
que ruge de noche
mientras difumino en las baldosas
el final de la alcantarilla
por donde escupiré
todos tus recuerdos
AUDIO: Intérprete: Lhasa Tema: Con toda palabra Álbum:The living road
Es necesario calificar sencillamente de demoniaco ese comportamiento enigmático con respecto a la realidad, de ese todo sólido y cerrado que presenta el mundo. [...] Verdaderamente demoniacos son el abismo que no puede ser colmado, la nostalgia que no puede ser apaciguada, la sed que no puede ser saciada…
Es emocionante cuando alguien te regala un poema, sea suyo o no. Tan emocionante me resultó recibir estos versos de Eugénio de Andrade que no me resisto a que queden aquí grabados, a sangre y fuego, para no olvidarlos.
He estado sentado en esta piedra
escuchando, por decirlo así, el silencio.
O en el lago caer un hilillo de agua.
El lago es el estanque de aquella edad
en la que no tenía el corazón
herido. (Porque el amor, perdona que lo diga,
¡duele tanto! Cualquier amor, incluso el nuestro,
tan hecho de privaciones.) Estoy donde
siempre estuve: tan cerca de ser agua.
Envejeciendo en el rumor del caño
por el que tan sólo corre el silencio.