Que nada me robe tu sonrisa,
libre y espontánea,
que tan clara se me presenta,
cóncava y convexa.
Que no me la quiten.
Que nada perturbe tu calma,
serena y reposada,
que tanto me libra de mis violencias,
internas y externas.
Que no me la quiten.


2 comentarios ↓
1 Isabel // 9 de diciembre de 2007 a las 16:42 horas.
Hay cosas que, sin ser nuestras, deseamos poseerlas de una manera especial e intima.
Hermosa forma de expresar un bello deseo.Un beso,Ángel.
2 Carmen // 31 de enero de 2008 a las 13:56 horas.
Abrazo lentamente tu cuerpo,
abrazo tu sonrisa, la retengo,
y aunque no te digo nada, te miro,
te miro y no te veo.
Me confundo en ti,
me aprisiono en ti
hasta que mi respiración frágil enmudece,
y ya no oigo sino la tuya
como única guía de mi existencia.
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