En el laberinto uno no se pierde, se encuentra. En el laberinto uno no encuentra al minotauro, se encuentra si mismo.

Un día el laberinto se convirtió en paisaje.

El minotauro se convirtió en alcantarilla, sumergiéndose en la ciudad.

Yo construí una casa en un árbol.

Por eso ahora formo parte del paisaje.

Gracias, Raquel.

7 comentarios ↓
1 Rain // 21 de septiembre de 2006 a las 18:47 horas.
En el laberinto nos perdemos y
nos hallamos…
sólo que a veces es tanta la complejidad del laberinto, que nos perdemos mucho tiempo.
Habría que prepararse para estar en el laberinto,
mas no es tan simple,
todo sucede, antes que uno tenga tiempo de saber lo que hará.
Sólo queda estar allí.
2 vicen // 22 de septiembre de 2006 a las 9:11 horas.
Vaya pues esto está realmente muy bien, me ha gustado, has sido muy original y esa sensación de eco en las palabras cuando las leemos antes de cada imagen y después nos las volvemos a encontrar como místicas en los paisjes, muy poético, un saludo Ángel.
3 vicen // 22 de septiembre de 2006 a las 9:25 horas.
http://www.youtube.com/watch?v=Nw2my6ju9EM
No podía resisterme a dejarte esta canción de Antonio Vega dirigida por Julio Medem. Un abrazo
4 Ros // 22 de septiembre de 2006 a las 10:28 horas.
genial, como siempre… me ha encantado
5 Ángel // 22 de septiembre de 2006 a las 13:59 horas.
Las imágenes son fotografías que me envió una amiga por correo hace unos años. Están basadas en conversaciones acerca del mito de Teseo, el laberinto y el minotauro. Yo las pegué en soportes de colores y colgaron de la pared durante mucho tiempo. Ahora las quise mostrar aquí.
6 Hanna // 22 de septiembre de 2006 a las 15:24 horas.
Original, me quedo con este laberinto.
7 Raquel // 23 de septiembre de 2006 a las 10:47 horas.
Muchas gracias!
Me alegro de que ahora formen parte de la casa giratoria!
Mil besos!
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