Hay más vida al otro lado,
más allá de los límites del jardín.
La dominada cotidianidad
trae efluvios irresistibles.
Pero hoy creció la hierba
y las flores desprendieron
un aroma de primavera,
apresándome una vez más.
Hay más vida al otro lado,
más allá de los límites del jardín.
La dominada cotidianidad
trae efluvios irresistibles.
Pero hoy creció la hierba
y las flores desprendieron
un aroma de primavera,
apresándome una vez más.