
Cuando anochece suelo asomarme a la terraza y mirar al faro encendido, con su rayo de luz giratoria de aviso a navegantes. Yo, que soy marinero en tierra, disfruto igualmente de la señal luminosa. Sé que el cabo está ahí mismo, cerca de mi ventana, y eso me da el punto de estabilidad para saber dónde estoy exactamente. El faro es mi guía nocturno, con su poética luz reflejándose en los ojos.
Esta noche salgo a la terraza, como tantas otras noches, me apoyo en la barandilla y clavo mi vista en el faro. Entonces respiro un poco mejor, dejo mi mente en blanco y sólo atiendo a la línea luminosa que desprende y llega hasta mí en intervalos regulares. Es bonito dejar que la noche caiga, sentir el viento marino golpeando mi piel y mirar el rayo de luz una vez más. Sólo entonces siento ese bienestar propio de cuando se está a salvo.


8 comentarios ↓
1 M.Rosa //
Suerte de vivir en semejante lugar, con todo el horizonte a tu disposición. Imagina vivir en la ciudad, en un apartamento rodeado de pisos…
2 Clau //
Recuerdo esta imagen y estas palabras.
Preciosa vista la que tienes! Si que se ha de respirar bien en esa terraza!!!
“El bienestar propio de cuando se esta a salvo…”, hermosa sensacion.
Besosss
3 Andrés //
Todos tenemos nuestro faro nocturno que necesitamos mirar antes de dormir. Pero he de reconocer que el paisaje que describes es envidiable.
4 siona //
a mi los faros siempre me dieron miedo … desde chinija, eso si. el paisaje que tienes es alucinante
Bss
SIONA
5 Yatoware //
Nada guía más que una luz en la oscuridad
6 Vir& //
Faro a la vista
faro virtual
faro metafórico
faros
tú eres un como un faro.
7 GUSSANITA //
te envidio por tener uno de esos tan cerca…
8 Dammy //
Curiosamente fue hace bien poco (hará cosa de 2 o 3 semanas) que estuve junto a ese faro de la foto (si es el que yo creo que es, que parece que si), eso sí, pasar cerca de camino a La Manga más de una vez… y de dos… y…
Un blogabrazo y bonita foto.
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