
Es increíble la cantidad de cosas que se pueden hacer con un gif animado. Esto lo encontré en un foro donde los usuarios se dedicaban a enviar variaciones de estos monigotes. También es curioso cuando se ponen juntos muchos a la vez.
Entradas de septiembre 2005
Gifs animados
18 de septiembre de 2005 | Alojado en: Zapping | 20 Comentarios
¡Todos a Ono!
17 de septiembre de 2005 | Alojado en: Cuaderno | 8 Comentarios

Estos caracoles no se lo han pensado dos veces. ![]()
Exactitudes
16 de septiembre de 2005 | Alojado en: Fotografía | 4 Comentarios
Vistos desde una cierta distancia, todos los humanos presentamos ciertas similitudes. Compruébalo en Exactitudes.
Transformación
13 de septiembre de 2005 | Alojado en: Prosa | 17 Comentarios

Se detiene el tiempo por unos instantes y me sorprendo al verme suspendido entre dos extremos: la realidad y mi más profunda inspiración. Así que ahora ya no existe el presente o el futuro, ni el pasado, sólo lo permanente, lo intemporal. Entre la fantasía y la ensoñación recorro pausadamente unas sensaciones que me son familiares, mil veces presentes, pero ahora brillan con toda su fuerza e intensidad.
Noto cómo mi cuerpo se va enfriando. Ya no hay nada externo que lo caldee, pero no siento frío. Es imposible sentir frío cuando una fuerza tan inmensa te recorre y te da una nueva vida, desconocida para quienes se suelen quedar en la superficie de las cosas.
Estoy dominado por completo, aunque bien es cierto que no contra mi voluntad. El ente es estupendo. Se lleva parte de mi vida y me regala nuevas porciones que la sustituyen. Aprendo todo lo que me enseña. Es simple. Las cosas, según él, son más simples de lo que imaginaba. Pero aún así, desconfío.
Creo que tras el primer contacto consigo dominar un poco la situación, o eso parece. No creo que permita que se apodere de mi vida, pero no tengo certeza de ello. Cobra vida otra personalidad sin que “ello” se percate. Ya dije que es simple. Quizás cambios más complicados estén reservados a fuerzas futuras aún por llegar, pero esta energía, la mejor que poseo, quedará siempre en mi interior.
Los laberintos de Borges
11 de septiembre de 2005 | Alojado en: Laberintos | 13 Comentarios
Jorge Luís Borges
Ganar o perder
9 de septiembre de 2005 | Alojado en: Dixit | 15 Comentarios
Es fácil ganar o perder,
pero no es fácil ni ganar ni perder.
En un rincón del huerto…
5 de septiembre de 2005 | Alojado en: Cuaderno | 13 Comentarios

…enfrentado a la tierra abrasada por el sol del verano.
Virtual
3 de septiembre de 2005 | Alojado en: Prosa | 9 Comentarios
Extrañeza de mundo. Noche. ¿Es la ciudad un pozo en el que caemos por accidente? No tengo la respuesta.

En la soledad de mis paredes me encierro para evitar ser visto por última vez, callando los segundos eternos que abocan a un sueño terrible. En ciertas ocasiones salgo a la realidad y recopilo todos los datos necesarios para la ineludible conclusión de todos los días: cuánto esfuerzo sin recompensa, cuánto dolor a mi alrededor, cuánta impotencia. Nadie diría que vivo entre cuatro paredes, todo parece tan natural que me da pánico desvelar el secreto, ese gran secreto que supera todas las previsiones sobre mí mismo. Ahora que ya nada importa y todo me perturba dispongo de toda esa información que no contienen los diccionarios, que no me proporcionó la experiencia. Es lo más profundo, encerrado y sin llaves para escapar de una sala de despiece con la cancela oxidada por la humedad del entorno. Y nada importa lo demás, porque no existe, porque desapareció el viejo imperio de la vida y de la muerte sobre este asfalto que piso cada día.
En ocasiones me asomo por un pequeño agujero excavado a arañazos sobre los muros y veo un sol abrasador, o una oscuridad llena de historias vividas sin mí. Sobrevivo, y así paso cada uno de esos segundos eternos confirmándome, cada vez con más certeza, que no hay posibilidad de escapar, que el bosque se desintegró en árboles, el mar en agua, el viento en aire, el campo en tierra y, así, todo se deconstruyó. Dudo sobre si actuar o permanecer al margen. Deseo esto último sobre todas las cosas cuando me asomo por ese hueco fruto de rascar la pared; sembrar mi tierra artificial regada con agua artificial, invadirme de un bosque creado por mí, conformar mi aire, construir lo inconstruible y llegar así a ese punto en el que todos quisieran estar, aunque todavía no lo saben: un paraíso artificial, porque de los verdaderos no nos queda ni la memoria, donde vivir sin miedo al pasado.
