
Adoptar la filosofía de “menos es más” supone decidir qué necesitamos tener alrededor y qué no. Tener menos posesiones implica ser más selectivo. Las cosas con las que elegimos vivir deben valorarse por sus cualidades estéticas y prácticas, y las apreciaremos más si las hemos seleccionado con tiempo y cuidado.
Los espacios simples y despejados satisfacen la necesidad de calma, y el placer de contemplar algo bello ayuda a centrar la mente y recuperar el ánimo.

12 comentarios ↓
1 M.Rosa // 26 de agosto de 2005 a las 8:46 horas.
Ojalá que esta filosofía fuese adoptada por la sociedad, nos libraríamos del consumismo y ganaríamos en calidad de vida.
2 gadea // 26 de agosto de 2005 a las 9:57 horas.
Esa misma selección, o parecida, tengo que hacer yo cuando me mude a mi casa nueva. Y tengo un traumaaa!!!! porquw yo soy la que todo lo guarda, todo le recuerda, todo da pena…y tengo cajas y cajas. A ver como selecciono. Y otra cosa. Me vas a perdonar, pues llevo semanas en obras y a penas entro más que pa pner un post y poco más. Pensé que lo habías dejado ya y cual ha sido mi sorpresa que sigues aqui con tus historias y tu fantaástico blog. Gracias por seguir y perdon por haber tardado tanto en entraar. Me alegra mucho. Echaré para atrás la vista y leere tus post. besotes
3 Ángel // 26 de agosto de 2005 a las 15:33 horas.
M.Rosa, ayer pasé la tarde de compras por el centro de Cartagena, pero en un brote de agobio consumista decidí no comprar nada. Y ahora veo que nada de lo que tenía en la lista era imprescindible. Eso que me ahorré.
Gadea, suerte en tu nueva casa, de la que ya he visto fotos en tu blog. Es una buena ocasión para deshacerte de cosas que ya no te aporten nada y dejar sitio a lo nuevo por venir.
4 Vir // 26 de agosto de 2005 a las 15:41 horas.
Va a leer este post mi niño. Él se involucra en este quehacer de las bitácoras. Y este post es uno de los más bellos que he leído en esta acogedora casa, donde sé que no sólo yo, nos sentimos como si pudieramos andar descalzos y sin más ni menos, sentarnos en una mecedora, contemplando su jardín.
5 sonela // 26 de agosto de 2005 a las 16:45 horas.
Preciosa reflexión Ángel. Me recordaste a un músico nómada que no tenía más que su flauta y con los ojos más felices del mundo me dijo que las necesidades nos las inventábamos.
Un besazo
6 clau // 26 de agosto de 2005 a las 19:49 horas.
Totalmente de acuerdo, debe ser estetico y practico, aunque en mi caso tambien debe identificarse conmigo o mi casa. Y a la hora de tirar…., es bueno se respira un aire nuevo, pero si el afecto por lo que representa es muy grande se le hace un lugarcito, depende…todo depende…
7 jose // 27 de agosto de 2005 a las 1:12 horas.
La sociedad somos nosotros , el individuo , por lo tanto adoptar la filosofia de la que nos invita Angel es todo un Lujo y un placer, hagamoslo!
8 jose // 27 de agosto de 2005 a las 1:13 horas.
Un pequelño paso para el hombre un gran paso para la humanidad…de que me sonara esta frase?
9 Grial // 27 de agosto de 2005 a las 19:31 horas.
Tienes toda la razón, en una sociedad en la que todo nos empuja al más puro consumismo no es fácil resistirse.Si reflexionaramos antes de comprar cualquier cosa en la mayoría de las ocasiones llegariamos a la conclusión de que no es necesaria.
Buen post.
Un beso
10 M.Rosa // 27 de agosto de 2005 a las 21:01 horas.
“Ir de compras” es muy satisfactorio para nuestro ego; adquirir cosas nos sustituye, además, la necesidad de afecto y nuestra propia falta de autoestima. De hecho es una técnica que los terapeutas aconsejan a las mujeres deprimidas. Trabajemos en valorarnos y en fomentar nuestros valores y los de los que nos rodean, quizá así no necesitemos adquirir esas cosas que de momento nos producen satisfacción para después amontonarlas sin saber que hacer con ellas.
11 Maria Elena // 27 de agosto de 2005 a las 23:55 horas.
Querido Ángel (¿es tu nombre? ¿o una metáfora?): Me ha gustado mucho tu blog, es la primera vez que lo visito. Me mareé un poco al leer el nombre, pero una vez que giré con tu casa un par de veces pensé que la idea es que al entrar en ella logremos girar también la mirada, y el pensamiento… ¡y el estilo de vida! Como el libro sobre Anthony de Mello, día a día intento vivir “ligera de equipaje”, soltando mochilas, aspirando hondo y -como una bailarina de ballet- girar y girar hasta entrar en otros mundos.
Te abrazo, fuerte, fuerte, y te agradezco por tener esta casa de puertas abiertas.
M.E.
12 joan // 20 de mayo de 2006 a las 18:38 horas.
que bueno!
hace una semana hice una limpieza de mi estudio y ha sido como liberarme, no sólo de cosas hechas sino de un montón de cosas que deberia hacer
sólo una frase que no es mia (ya me gustaria)
“no es más feliz el que más tiene sino el que menos necesita”
Escribe un comentario