En un mundo cada vez más mediatizado, en el que los niños juegan a ser adultos y los adultos se resisten a dejar de ser niños, no está de más recordar el libro de Rüdiger Dahlke, Las etapas críticas de la vida, en el que se enumeran las capacidades que ha de poseer cualquier persona que se considere adulta.
Una persona adulta debe estar capacitada para:
- Abandonar las ideas infantiles sobre un mundo feliz.
- Aceptar que ya no necesita ser atendida.
- Evaluar las consecuencias de sus propios actos.
- Asumir la responsabilidad de sí mismo y de otras personas.
- Orientar la vida hacia el compromiso en lugar de únicamente hacia el bienestar.
También implica:
- Gozar el placer de crecer y desarrollarse.
- La posibilidad de ir hasta los límites y, en caso necesario, superarlos.
- Recorrer el propio camino.
- La posibilidad de buscar y asumir una vocación.
- Disfrutar a fondo de la propia madurez.
¿Cuántos adultos cumplen estos requisitos y cuántos se quedan por el camino?

8 comentarios ↓
1 amanda // 19 de junio de 2005 a las 10:07 horas.
Pero es tan agradable sentir, de vez en cuando, esa sensación de ser atendida, de ser irresponsable, de que nada dependa de ti, de que has vuelto a la infancia…
Definitivamente, yo creo que me quedo en el camino. Aunque, por otro lado, llevo tanto recorrido que mi mitad es mucha mitad.
Un beso inmerecido, por hacernos reflexionar en domingo(ahí aparece de nuevo mi lado infantil).
2 M.Rosa // 19 de junio de 2005 a las 11:50 horas.
Eso está bien para los adultos, a partir de ciert edad, digamos los cincuenta… en imprescindible recuperar nuestro niño/niña para poder volver a gozar de la vida. Ser adulto es un rollo…
3 por doquier // 19 de junio de 2005 a las 13:28 horas.
Estoy de acuerdo, aunque son cosas que no nos planteamos normalmente, economicamente interesa que no haya edades, que todos consuman de todo, y se esfuerzan por ello con todo su poder que es enorme. La mayoria de la gente sube, llega al climax de los treinta y empieza a caer en picado, es una pena pero es así, son pocos los que continuan subiendo hasta el final de sus dias, todo lo que no sube, baja y requiere demasiado esfuerzo no caer.
4 vicente // 19 de junio de 2005 a las 15:23 horas.
prefiero quedarme de niño y no comerme tanto la hoya aunque me llamen inmaduro…
5 Gadea // 19 de junio de 2005 a las 23:09 horas.
Lo siento, me resisto…el peter pan que tengo dentro no me deja…
6 Vir // 20 de junio de 2005 a las 9:31 horas.
Ser o no ser, he allí el dilema?
Uno de los actos que me disgusta es amonestar a mi niño, alguna vez reprenderle seriamente… y es cuando sacudo mi espíritu y me doy cuenta que al ser mamá he de educar, mas no quiero educar dominando y ordenando…. y sin embargo he allí la paradoja: ser disconforme ,elaborar una neo-praxis para educar y ser iconoclasta… cierta transgresión que nos hace distintos…
7 Marta // 12 de julio de 2005 a las 9:25 horas.
Buenos días,
Yo no sé porqué hay que abandonar las ideas infantiles sobre un mundo feliz, eso no nos hace ser peores que los demás adultos, al revés, creo que con esa “inocencia” o utópica visión de la vida, se pueden conseguir más cosas, que siendo un “adulto” severo, gris y sin ideas.
Un beso.
8 ROCIO // 11 de febrero de 2006 a las 3:22 horas.
A mi no me gusta que me digan niña si ya tengo 32 años, por ello pienso que es necesario educarnos para ser adultos que ello nos ayudará a nosotros mismos y podremos ayudar a otros. cuando no eres adulta no soportas los sufriminetos de la vida, lo cual no es bueno por que te deprimes y puedes llegar hasta suicidarte, creo que es muy importante ser adulta para pensar bien las cosas que vamos hacer, pero eso si megusta reir caundo es su momento.
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