
Es tiempo de cambios. Asumo con displicencia todo lo ocurrido hasta hoy, pero me conmuevo profundamente en la sensación de lo ganado, de lo aprehendido con lazos que ya difícilmente podré desatar.
Y yo de nuevo en el punto cero, ese espacio suave y benevolente conmigo mismo en el que hago recuento de instantes, cierro los ojos y todo se me torna interior.
Las palabras fluyen torpemente, porque el lenguaje en el que quizás me fuera dado pensar, no es el latín, ni el italiano o español, sino un lenguaje del que no conozco una sola palabra, un lenguaje en el que me hablan las cosas mudas y en el que, quizás, una vez en la tumba me justificaré ante un juez desconocido.
Todo se me hace tan presente y tan vivo que me impongo el deber ineludible de sincerarme con todo aquello que me abraza, consciente de que mi libertad será también no olvidar los lazos atados libremente.
Es como si yo mismo estuviera en fermentación, echando burbujas, borboteantes y brillantes. Y todo esto en una especie de pensamiento febril, pero pensamiento con un material más inmediato, más fluido, más ardiente que las palabras. También son remolinos, pero no semejantes a los remolinos del lenguaje, que parecen conducir a perder pie, sino, de algún modo, hasta mí mismo, hasta el más profundo regazo de paz.
En este abandono del tiempo real dibujo en mi memoria un reloj imaginario que va marcando instantes que pasarán a formar parte de mí. Este reloj ha marcado tiempos que los dos hemos amado; y los seguirá marcando.
Citas en negrita:
Hugo von Hofmannsthal, Carta de Lord Chandos
Arquilectura. Madrid, 1981


12 comentarios ↓
1 Cross // 7 de Junio de 2005 a las 17:08 horas.
Para mi el tiempo de cambios es cada momento, siempre cambiando para permanecer siempre igual, parafraseando a alguien.
Estas que te sales.
Un fuerte abrazo.
2 Nenya // 7 de Junio de 2005 a las 17:18 horas.
Los cambios cuesta aceptarlos. Pero si traen consigo este tipo de post, bien venidos sean (es precioso).
Animo.
3 Grial // 7 de Junio de 2005 a las 17:19 horas.
..que no se paré jamás…
Precioso post , muy interesantes los párrafos de von Hofmannsthal.
Un beso
4 MaM-oNa // 7 de Junio de 2005 a las 19:07 horas.
Que todos tus tiempos sean tiempos de cambios. Cada día, cada hora, cada minuto, cada segundo que marca el reloj, pero sobre todo que sea el reloj imaginario… si te paras mueres.
Saludos.
5 Ángel // 7 de Junio de 2005 a las 19:25 horas.
Gracias, Mam-oNa, intentaré no pararme.
6 Pineda // 7 de Junio de 2005 a las 19:36 horas.
He descubierto tu blog y me gusta lo que leo!!, te seguiré !!
Saludines
7 amanda // 7 de Junio de 2005 a las 20:03 horas.
Y yo de nuevo en el punto cero…¡Cómo me ha gustado esa expresión! ¡Qué bien refleja el paso de una situación a otra!
Aprovecho para decirte que yo también te votaré. Porque tú lo mereces.
Un beso.
8 Ángel // 7 de Junio de 2005 a las 22:36 horas.
Pineda: bienvenida a esta casa
Amanda: me encuentro en el punto cero, entre un pasado que no es y un futuro que tampoco. Es un buen lugar, aunque cuesta acostrumbrarse a él. Gracias por tus palabras de ánimo!!!
9 Vir // 8 de Junio de 2005 a las 8:40 horas.
Un reloj imaginario? Y las reflexiones combinadas, tu esmero en la expresión, en ser todo tú…
Gracias por el excelente post.
10 Alma // 8 de Junio de 2005 a las 11:56 horas.
Ángelito paisano mío… legarás lejos, muy lejos…
Me encantó el post de hoy, haces q con tus palabras, pueda volver a soñar
Hoy tb te voté;)
Cuídate, besos y un big abra:
Alma;) (f)
11 Marta // 8 de Julio de 2005 a las 13:16 horas.
Me dejaste sin palabras, un bellísimo artículo. Muy acertado.
Un beso.
12 victoria carmona // 11 de Abril de 2007 a las 1:26 horas.
sin duda alguna me llego por la foma de indicarnos que las cosas solo pasan una vez, pero todavia se pueden corregir, ya que el reloj que ha marcado todo lo malo y bueno todavia no para.
cambiemos es tiempo
vicky carmona
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