Entradas de mayo 2005
Es el peso de la historia, de nuestra propia historia, el que nos aplasta contra un presente lleno de interrogantes nunca resueltos.
Sólo la ausencia de memoria cura las heridas, sólo su presencia nos potencia las ansias de buscar nuevas miradas que apacigüen el caos.
Son nuevos clamores que destruyen las armonías todas, pero que se presentan como vías únicas al aprendizaje y a la demoledora inteligencia.


Si pudiera vivir nuevamente mi vida
en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto… me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido;
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares a donde nunca he ido;
comería más helados y menos habas;
tendría más problemas reales y menos imaginarios.
Yo fui de esas personas que vivió sensata y prolíficamente
cada momento de su vida.
Claro que tuve momentos de alegría, pero si pudiera volver atrás
trataría de tener solamente buenos momentos.
Por si no saben, de eso esta hecha vida, sólo de momentos;
no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin un termómetro,
una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas.
Si pudiera volver a vivir, comenzaría a andar descalzo a
principios de primavera y seguiría así hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita, contemplaría más amaneceres
y jugaría con más niños, si tuviera otra vez la vida por delante.
Pero ya ven, tengo 85 años y sé que me estoy muriendo…
¿Jorge Luís Borges?

Imagínate un weblog escrito directamente por Dios, en el que los visitantes comentan con rezos, penitencias o alabanzas al todopoderoso; en el que hacer un trackback implica difundir la palabra del señor, en el que más que posts hay encíclicas…
Las ilustraciones están realizadas por Bernardo Erlich. Todo esto y mucho más en Mein Gott! o, dicho en cristiano, ¡Por Dios!
El miedo llamó a la puerta.
La confianza abrió
y afuera no había nadie.
Proverbio chino
Quiero citar hoy a un filósofo alemán al que admiro, contemporáneo a su época y crítico observador del sistema occidental. Se llama Peter Sloterdijk (Karlsruhe, Alemania, 1947). La revista El Ajo (Ajoblanco) publica en su número 2, Primavera de 2005, un estupendo artículo sobre este pensador y sus demoledoras opiniones.
La marcha del mundo en su conjunto se asemeja mucho más a una fiesta de suicidas a gran escala que a una organización de seres racionales enfrascados en la tarea de conservarse a sí mismos.
Peter Sloterdijk (Experimentos con uno mismo, Pre-Textos, 2003)
Podríamos definir este sistema, con buenas razones, como un fascismo de entretenimiento. Esta regla lingüística tendría la ventaja de poner el acento de antemano sobre la existencia de una clara conexión de tipo fascistoide entre el entretenimiento de masas y la dirección ejecutiva del resentimiento. Los psicólogos sociales han formulado la hipótesis de que quien tiene el poder en estas arenas tiene el poder en el resto de la sociedad, una relación esclarecedora si pudiera justificarse. De ella se deduciría que sólo un fascismo de escape podría sojuzgar psicopolíticamente al fascismo real. Esto otorgaría a la expresión “política energética” un significado añadido bastante mordaz.
Peter Sloterdijk (El sol y la muerte, Siruela, 2003)
El dilema ético de los hombres modernos radica en el hecho de que piensan como vegetarianos y viven como carnívoros. Ésta es la razón de que, en nosotros, la ética y la técnica nunca corran en dirección paralela. Queremos ser tan buenos como los buenos pastores, pero al mismo tiempo vivir tan bien como los malos pastores, famosos por sus fiestas violentas y su dañina vida disipada.
Peter Sloterdijk (El sol y la muerte, Siruela, 2003)
Si Peter Sloterdijk llamó tu atención, aquí tienes más información para seguirle la pista.
En Internet:
Bibliografía:
En el mismo barco (Siruela, 1994)
Extrañamiento del mundo (Pre-Textos, 1998)
Normas para el parque humano (Siruela, 2000)
El pensador en escena (Pre-Textos, 2000)
Eurotaoísmo (Seix Barral, 2001)
El árbol mágico (Seix Barral, 2002)
El desprecio de las masas (Pre-Textos, 2002)
Crítica de la razón cínica (Siruela, 2003)
Temblores de aire (Pre-Textos, 2003)
Esferas I: Burbujas (Siruela, 2003)
Experimentos con uno mismo (Pre-Textos, 2003)
El sol y la muerte (Siruela, 2003)
Esferas II: Globos (Siruela, 2004)
Si Europa despierta (Pre-Textos, 2004)
Sobre la mejora de la Buena Nueva (Siruela, 2005)
La vida
es aquello que te va sucediendo
mientras tú te empeñas
en hacer otros planes.
John Lennon

A menudo se piensa que una abeja nos va a atacar nada más acercarnos a ella. No es cierto. Maya estaba tan interesada en la flor, que mi presencia con la cámara le pasó prácticamente inadvertida.

En el post anterior se formulaba una pregunta aparentemente extraña: ¿Qué sonido hace una sola mano al aplaudir? Han sido variadas y múltiples vuestras respuestas, y ahora quisiera explicar el porqué de esa pregunta, que en el mundo del zen se conoce como koan.
Un koan es una pregunta aparentemente ilógica que no puede ser respondida con las armas de la mente racional, las únicas armas que la mayoría de nosotros utilizamos a lo largo de nuestra vida. La respuesta requiere de un golpe de agudeza intuitiva y no de palabra alguna. Será necesaria una transformación de nuestra consciencia para llegar a ella.
La contemplación de un koan ejerce una tensión profunda en la mente lógica de quien busca su resolución. No importa lo eruditas o filosóficas que sean las respuestas a un koan. Todas serán incorrectas mientras se utilice la mente lógica para llegar a ellas.
Pueden destinarse años a encontrar las soluciones a estos acertijos zen. La respuesta no es nada que puedas pensar, así que habrá que abandonar la pregunta y experimentar directamente lo-que-es.
Nahda nos proponía este otro koan en los comentarios de ayer: Todo se reduce al Uno, pero ¿a qué es reducido en Uno? O lo que es lo mismo:
Si todas las cosas regresan a la Unidad, ¿adónde regresa la Unidad?
¿Qué sonido hace una sola mano al aplaudir?